Un orador inicio su seminario mostrando al auditorio
un billete de 20 euros. Dirigiendo a los espectadores, pregunto:
--¿Quiénes quieren el billete?
Muchas manos se levantaron. Luego dijo:
--Se lo voy a
dar alguno de ustedes, pero primero permítanme hacerle esto…
Cogiéndolo con
ambas mano, lo convirtió en una bola, dejándolo todo todo arrugado. Entonces
volvió a preguntar:
--¿Quien lo quiere todavía? Las manos volvieron a
subir bien ¿y si le hago esto…? lo dejo caer al suelo y lo pisoteo. Lo recogió
y volvió mostrarlo al auditorio. Y así, todo arrugado y sucio… ¿Todavía lo
quieren? Las manos se mantuvieran arriba. ---
--Amigos han prendido una lección muy valiosa: no
importa todo lo que haya echo al billete, ustedes de cualquier manera lo
quieren porque su valor no ha disminuido. Sigue valiendo los mismos 20 euros.
“Muchas veces nuestras vidas caemos, nos arrugamos, o
nos revolcamos en la tierra por la decisiones q tomamos y por las circunstancias
q nos rodean. Llegaos a sentir que no valemos nada. Pero no importa lo que
álamos pasado cuanto pueda ocurrirnos, nunca perdemos el valor que tenemos ante
los ojos de dios. Sucios o limpios, abatidos o victoriosos, para El somos
igualmente valiosos.
Alumno: Sayin Rivero
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