domingo, 17 de abril de 2016

El destino

Un discípulo se acercó a su maestro de sabiduría y le dijo:

--Maestro, encontré a un caracol en la carretera, lo cogí y lo 

puse en mi jardín para que no fuera aplastado por lo coches.

El maestro respondió:

--¡Idiota!, ¿cómo te atreves a perturbar el destino de esa 

criatura?

El discípulo se marchó avergonzado, volvió a su jardín y,

tomando nuevamente al caracol, lo devolvió a la carretera.

Nuevamente volvió a su maestro y le dijo:

--Maestro, devolví el caracol a su lugar para que se siguiera el

 curso de su destino.

El maestro le dijo otra vez:

--¡Idiota!, ¿cómo te atreves nuevamente a perturbar el

destino de esa criatura?

Alumno: Matías Rosales




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